Be fearless.

Be fearless.

Oportunities are given just one time in life, you have to be fearless and take 'em. Cause it's better to regret about something you did than something you didn't do.

22

Cuando la canción terminó, me levanté de la cama y tomé mi celular, las llaves y algo de plata. Quería salir y conocer un poco más Londres, y ver si encontraba algo que fuera útil para mi plan.

Salí del edificio y comencé a caminar hacia una de las avenidas principales. Había mucha gente allí y eso no me gustó, así que seguí caminando hasta encontrar una calle paralela que estaba llena de negocios de todo tipo. Me interné en ella, mirando cada cosa detenidamente.

Luego de caminar un rato mirando vidrieras, entré a una cafetería donde, por lo que pude ver, se juntaban muchos adolescentes. El lugar estaba lleno de chicos y chicas de entre 14 y 18 años aproximadamente, tomando algo, charlando y riendo. Por un momento me sentí sola y deseé que las chicas estuvieran conmigo. Pero era sólo por unos días, volvería a verlas muy pronto.

Me pedí un capuchino para llevar, y volví a mi recorrido. Mientras miraba un hermoso vestido que se lucía en la vidriera de un local de ropa, mi celular vibró en mi bolsillo.

Miré la pantalla para ver quién era, y el nombre de Emma apareció en ella. Atendí, con una sonrisa. Estaba dispuesta a contarle todo mi plan, definitivamente necesitaba su ayuda.

-¿Hola? -pregunté.

-¿Sam? Lamento llamarte, pero realmente necesito hablar con vos -dijo, con la voz quebrada. Inmediatamente, me preocupé mucho. ¿Qué estaba pasando?

-¿Qué sucede? -pregunté, muy preocupada, mientras me alejaba de la vidriera y me sentaba en un banco que se encontraba a unos metros de allí.

-Yo... yo... -tartamudeó, y no pudo hablar más, porque rompió en llanto.

-Emma, me estás preocupando. Tranquilizate, respirá, y tratá de decirme qué te pasa.

Escuché su respiración entrecortada, y luego volvió a hablar.

-Harry y Cher... se besaron -dijo, antes de volver a llorar.

-¿¡Qué!? -pregunté, muy sorprendida.

Me voy un día, y esto es lo que pasa. Necesitaba estar ahí para contener a Emma y a Cher, también. Seguramente ella también estaría mal, no creo que le agrade que Emma esté así por algo que ella hizo.

-Sí... -dijo Emma, cuando logró calmarse un poco- Hoy fuimos a la playa, y cuando todos estábamos en el mar, Cher salió un segundo para buscar algo en su bolso. Harry la siguió y, después de decirle un par de palabras que no pude escuchar por la distancia, la besó sin que ella pudiera reaccionar. Fue horrible, Sam. Realmente te necesitaba ahí conmigo. Yo sé que no es la culpa de Cher, pero... no puedo ni siquiera mirarla, estoy muy confundida y enojada.

-¿Y qué pasó después? ¿Qué hiciste? -pregunté.

-Nada... -respondió, con la voz temblorosa- Me hice la tonta, y miré para otro lado, no quería ser muy obvia.

-¿Y Cher?

Quizá mi cuestionario era muy pesado, pero la verdad era que no sabía qué decirle a Emma.

-No sé qué hizo. Lo único que sé es que un par de minutos después, ambos volvieron a donde estábamos todos y actuaron como si nada hubiese pasado.

-Ay, Em, lo siento mucho. Pero... tenés que pensar que Cher no es la culpable. Y pensá que para ella es muy difícil también todo esto. A ella le gusta Harry, pero también te quiere a vos, que sos la amiga, y no quiere verte mal. Está pasando por una situación tan complicada como la tuya. Y Harry no debería haberla besado. No debe meterse entre amigas, está muy mal. Pero vos tenés que tranquilizarte, Harry no es el único chico en el mundo. Sos hermosa y vas a encontrar a alguien que te quiera como te lo merecés. Me encantaría estar con vos y abrazarte, no sé para qué vine a Londres.

-No, no. Vos fuiste a Londres para acompañar a tu papá y me parece perfecto. El problema es mío que te llamo y te molesto.

-¡Nunca me molestarías! -exclamé- Sos mi amiga y estoy para ayudarte, aunque esté en Londres, en casa, o en la otra punta del mundo, siempre podés contar conmigo.

-Sos la mejor, ¿sabías? -preguntó Emma, y yo reí-. Y creo que, aunque me duela, si ellos se quieren, no puedo meterme en su relación. Más aún cuando Cher es mi amiga, y sus sentimientos están en juego... Creo que hablaré con ella, para decirle que no me molesta que esté con Harry.

-Es una decisión muy madura, Em. Me parece perfecto.

-Bueno, pero ya hablamos mucho de mí. Contame cómo te está yendo en Londres.

-Bien, pero, de hecho, necesito hablar con vos... Tengo un plan, y quiero que me ayudes.

-Mmm... creo que esto me va a gustar -dijo, y rió-. ¿Ves? Por tu culpa, parezco bipolar. Hace dos segundos, estaba llorando, y ahora me hacés reir, ¡te odio!

Reí y le conté a Emma mi plan. Ella me escuchó atentamente y luego agregó:

-¡Me encanta! Es fantástico. Y a Niall le va a encantar, estoy segura de que te va a perdonar después de eso.

-Eso espero... -suspiré.

-Sam, me tengo que ir, mamá me está llamando, no sé qué quiere que haga. Gracias por escucharme, y pasala bien en Londres, yo me voy a encargar de organizar todo para 'tu plan'.

Reí.

-Está bien. Gracias, Em. Un beso.

-Otro -dijo, y colgó el teléfono.

Guardé mi celular en mi bolsillo y me quedé sentada en el banco, sonriendo como una idiota. Por fin, mi plan estaba definitivamente en marcha.

Miré hacia la vidriera en la que se encontraba el hermoso vestido que había visto antes, y vi el precio: 75 libras. Me fijé en la plata que traía en el bolsillo y, gracias a Dios, era suficiente. Tiré el vaso del capuchino ya vacío en un cesto de basura cercano, y entré rápidamente al negocio. Necesitaba ese vestido.

 

-¿Querés que pidamos una pizza? -me preguntó papá, unas horas más tarde, cuando ambos estábamos en el departamento.

-Está bien para mí. Con extra queso, por favor.

Papá rió.

-Enseguida la pido.

Salió de mi habitación y cerró la puerta. Yo tomé una toalla y me dirigí al baño para tomar una ducha.

Cuando terminé de ducharme, papá me esperaba en la cocina con la mesa preparada y una pizza gigante con extra queso en ella. Me senté enfrente de él en la mesa, y comenzamos a comer.

-Y... ¿Qué hiciste hoy cuando yo me fui? -preguntó papá, cuando ya habíamos terminado de comer, pero aún estábamos sentados en la mesa.

-Fui a dar una vuelta, a conocer la ciudad. Tomé un capuchino y me compré un vestido -dije, sonriente.

-¿Y ese vestido es para alguna ocasión en especial? -preguntó papá.

-En realidad... sí -confesé tímidamente.

-¿Y se puede saber para qué?

Ok, creo que llegó el momento de contarle todo a papá.

Y así lo hice, le conté todo lo que había pasado con Nick (por cierto, quiso ir a buscarlo para extrangularlo cuando le conté que me había engañado, pero logré que mantuviese la calma), y con Niall.

Cuando terminé de hablar, papá me miró directamente a los ojos, con una sonrisa un tanto melancólica.

-¿Qué te pasa? -pregunté, sorprendida.

-No puedo creer que esté hablando de... chicos con vos, Sam. Creciste tan rápido...

Ok, este sí que era un momento incómodo. Mi papá me miraba de forma melancólica, y yo no sabía qué hacer. De repente, se levantó de su asiento y se acercó a mí para envolverme en un abrazo.

Cuando nos separamos, me dijo:

-Y si ese chico, Niall, te llega a lastimar, no dudes en que iré a buscarlo para darle su merecido.

Reí.

-No te preocupes, pá. Yo sé que él no me va a lastimar. Es más, yo fui la idiota que lo lastimé. Pero espero que pueda arreglar eso pronto...

Seguimos hablando por un rato más, hasta que el sueño nos venció y decidimos irnos a acostar.

No me fue nada fácil dormirme, era la primera noche que pasaba en este departamento, y en la oscuridad no todo se veía tan lindo como iluminado. Así que me puse mis auriculares, cerré los ojos y comencé a imaginarme cómo sería el día en el que mi plan se lleve a cabo.

Más tarde me dormí, con una sonrisa en la cara.

 

21

El despertador sonó a las 7 am, como lo había programado la noche anterior. Quería poder terminar de arreglar las cosas tranquila, y dar una vuelta por el club, para ir a nadar. Ayer no fui y realmente necesitaba relajarme y pensar.

Me dirigí al baño, me lavé los dientes, me cepillé el cabello y luego me preparé para ir al club.

Salí de mi casa un par de minutos más tarde, con unas calzas negras y una remera color coral sobre mi traje de baño, y mi bolso al hombro. Caminé hasta el club escuchando música desde mi reproductor.

Un rato después, estaba zambuyéndome en el agua. Comencé a pensar en todo lo ocurrido. En Nick, en Niall. En cómo la persona que creía que nunca me traicionaría, lo hizo. Y en cómo podía recuperar a la persona a la cual le mentí todo el verano. Una gran idea comenzaba a formarse en mi cabeza...

 

A las dos en punto, mi papá me esperaba afuera con el auto. Había almorzado en casa y luego él me había venido a buscar. Estaba radiante, con una enorme sonrisa, y cuando me vio me dio un gigantesco abrazo. Creo que está sufriendo la crisis de la mediana edad, o algo parecido.

-Hola pá -dije, cuando me senté en el asiento del acompañante y me abroché el cinturón, después del abrazo.

-¿Cómo estás, Sammy? -preguntó, con una sonrisa.

¿¡Sammy!? ¿¡Sammy!? ¿Enserio? No me decía Sammy desde los cinco años. Definitivamente algo le pasa.

-¿Sammy? -pregunté, confundida- ¿Te pasa algo, papá?

Papá rió.

-No me pasa nada. Es sólo que extrañé a mi niñita -dijo, mientras me acariciaba la mejilla.

La crisis de la mediana edad. Definitivamente tiene que ser eso.

-Ok... -contesté, no muy convencida.

Papá arrancó, y comenzamos nuestro viaje hacia Londres. La noche anterior me había despedido de las chicas, las llamé y les dije que no iba a estar por un par de días, pero que podrían contactarme cada vez que quisieran por teléfono.

Estaba a punto de ponerme mis auriculares, cuando papá me interrumpió.

-No contestaste mi pregunta -dijo, sin quitar la vista de la carretera.

-¿Qué? -pregunté, un poco confundida.

-Sí, te pregunté cómo estabas y no me contestaste.

Me quedé callada por un par de segundos.

-Estoy... mejor -respondí, seca.

No quería hablar del tema, no quería volver a ponerme mal. Papá iba a responderme, pero inmediatamente me puse los auriculares, y se dio cuenta de que no era el momento para hablar del tema. Se calló, y siguió manejando.

 

Llegamos a Londres algunas horas después. El viaje fue muy tranquilo. La mayor parte del tiempo, estuve escuchando música, y la otra parte, dormí un poco para recuperar las horas perdidas en la mañana.

Apenas entramos en la ciudad, todo cambió. Este sitio definitivamente es maravilloso. Enormes calles y edificios, lleno de autos y grandes buses rojos, gente yendo y viniendo de aquí para allá como si no tuvieran tiempo que perder, y otros que simplemente se sentaban a charlar o a tomar algo en algunos de los bares. Podían observarse el Big Ben y el London Eye claramente, y decidí que iba a dar una vuelta en el último antes de irme de aquí. Había enormes tiendas, de cualquier tipo. Aire de ciudad. Ya me había olvidado de cómo era todo esto.

Atravesamos una de las avenidas principales, para luego entrar en una calle un tanto más angosta, donde papá estacionó.

Me quité los auriculares, y me bajé del auto. Un edificio altísimo se imponía ante nosotros. A su lado, una cafetería y una pizzeria. Este lugar comenzaba a agradarme.

-Bueno... aquí es -dijo papá, mirando hacia arriba, y suspiró.

-Entremos -dije, emocionada.

Papá sonrió y caminamos hacia la puerta del edificio para abrirla y encontrarnos con una agradable sala de recepción: paredes pintadas de color pastel, pisos de madera, una inmensa alfombra color crema que cubría toda la sala, algunas plantas y cuadros que decoraban el lugar y le daban algo de vida, y al final de todo, un ascensor y, a su lado, el comienzo de una escalera.

Caminamos hacia el ascensor, mirando cada detalle del lugar, como maravillados. Subimos a él, y una vez dentro, papá marcó el número de nuestro piso: '5'.

Cuando el ascensor se detuvo, bajamos para encontrarnos con un típico palier de edificio. Tenía dos puertas, una a cada lado del ascensor.

-Es el... 'A' -dijo papá, comenzando a caminar hacia la puerta que se encontraba a la derecha.

Yo lo seguí, mirando atentamente cada cosa. Todo era nuevo y parecía maravilloso.

 

El departamento que papá compró era amplio, espacioso, cálido y bonito. Estaba pintado con colores claros, que brindaban una sensación de hogar. Tenía dos habitaciones, y papá me pidió que elija la que yo quería para mí. Elegí una bastante grande que tenía una enorme ventana con una hermosa vista a la ciudad. Tendría que remodelarla un poco, ponerle 'mi estilo', pero eso lo haría más tarde.

En Londres, siempre hay movimiento y diversión. Debo admitir que iba a extrañar la antigua casa de papá, pero este lugar es increíble. Y, lo mejor de todo, es que nunca me voy a hartar de la ciudad, porque en la casa de mamá todo es tranquilo y calmo. Un perfecto equilibrio.

Cuando terminé de acomodar mi ropa en el armario, para utilizarla los días que me quedaría, papá entró en mi cuarto.

-¿Y...? ¿Te gusta el lugar? -preguntó, echándole un vistazo a mi habitación, y luego se sentó en mi cama.

-Me encanta -respondí, con una sonrisa.

-Me alegro mucho. Todavía faltan muchas cosas por hacer, pero si todo sale bien, podremos concretar la mudanza en septiembre, a fines del verano.

-Es genial. Realmente me encanta este lugar.

-A mi también. Y podrás venir a visitarme todos los fines de semana, y cada vez que quieras. Esta va a ser también tu casa.

-Lo sé -sonreí.

Un incómodo silencio se apoderó de la conversación. Casi nunca había silencio entre papá y yo. Podía notar que quería decir algo, pero no se atrevía.

-¿Qué pasa? -pregunté, sin más vueltas.

-Oh... nada -dijo papá, mirándome a los ojos-. ¿Querés contarme qué sucedió ayer?

Entonces, eso era.

-Eh...

-Entiendo -dijo papá, interrumpiéndome-. No es el momento. No te preocupes, podemos hablar más tarde.

Suspiré, relajada. Quería contarle a papá, pero no ahora.

-Bueno, Sammy... -dijo, levantándose de la cama.

-Papá, ¿puedo pedirte algo? -pregunté, interrumpiéndolo.

-Claro, cariño, ¿qué pasa?

-No me digas más Sammy, por favor. Sam está bien -dije, con una sonrisa.

Papá rió.

-Ok, Sam, tengo que ir a hablar algunas cosas sobre mi contrato. ¿No te molesta si te dejo sola por un rato?

-No, papá, no tengo seis años. Estaba pensando en ir a dar una vuelta, para conocer la ciudad.

-Está bien, pero tené mucho cuidado, y cualquier cosa me llamás, ¿ok?

-Ok.

Papá salió de mi habitación, y escuché que salió del departamento. Ahora que estaba sola, puse algo de música, mientras me acostaba en la cama. 'Back To December' de Taylor Swift sonaba, haciendo que mis ojos se humedecieran. No había una canción más perfecta para mi situación en ese momento. Definitivamente Taylor Swift me espiaba.

'This is me swallowing my pride, standing in front of you, saying I'm sorry...' (Esta soy yo tragándome mi orgullo, parándome enfrente tuyo, diciendo lo siento...). Escuchando esas palabras, la idea que había comenzando a formarse en mi cabeza esta mañana, se fue concretando. Un plan estaba en marcha.

 

 


 

20

Llegué a casa unos quince minutos más tarde, y subí inmediatamente a mi habitación. Quería estar sola. A pesar de que las chicas habían logrado animarme luego del conflicto con Niall, el estar callada durante todo el camino a casa hizo que mi mente comience a pensar demasiado en todo lo ocurrido, y que mi estado anímico cambiara radicalmente.

Me senté en la cama, y me dí cuenta que en la punta de la misma se encontraba el objeto que menos quería ver en ese momento: El buzo de Jack Willis de Niall que me había prestado algunos días atrás en la playa. Lo había guardado en mi guardarropa, y no entendía qué hacía en mi cama. Seguramente, mamá lo había encontrado y lo había sacado. ¿Por qué justo ahora? El destino es injusto a veces.

Lo tomé entre mis manos mientras mis ojos se llenaban de lágrimas. Esto de llorar se había hecho una costumbre últimamente, y no me gustaba para nada. Olfateé el buzo, tratando de encontrar ese perfume que caracterizaba a Niall, pero no lo encontré. Hacía una semana que lo tenía en casa, era obvio que no iba a encontrarlo, pero quería tratar. Quizá para otra persona sería absurdo, pero para mí no lo era. Me sentía una completa idiota por haberle mentido al mejor chico que conocí hasta ahora, por otro estúpido que ni siquiera se preocupó por mí. En este verano aprendí una gran lección: las mentiras no te llevan a ningún lado. Pueden ayudarte momentáneamente, pero siempre terminan clavándote un puñal por la espalda. Si no hubiese mentido, hoy podría estar con Niall.

Quería que él me perdone, necesitaba que él me perdone. Lo entendía si no quería salir conmigo después de haberle mentido la mitad del verano, pero por lo menos quería que sigamos siendo amigos, no quería que esté enojado conmigo. Tendría que pensar en algo.

Golpearon la puerta. Solté el buzo y me sequé las lágrimas rápidamente. No tenía ganas de hablar con mamá sobre el tema en ese momento, así que preferí que no me viera llorando.

Yo:-¡Pasá!

Mamá abrió la puerta lentamente, con el teléfono inalámbrico en la mano.

Mamá:-Sam, es tu papá en el teléfono.

Me levanté de la cama, y caminé hacia la puerta para tomar el teléfono. Era la segunda vez que mis padres volvían a hablarse después de la separación, por lo menos, que yo sepa. Y eso me encantaba. No creo que vuelvan a estar juntos, pero me gustaría que sigan llevándose bien.

Yo:-Ok, gracias má -dije, tomándo el teléfono.

Mamá volvió a cerrar la puerta, y yo volví a sentarme en la cama.

Yo:-¿Hola? -pregunté, respondiendo el teléfono.

Papá:-Hola Sam, ¿cómo estás?

Yo:-¿Cómo estás vos? -pregunté, ignorando su pregunta.

Papá:-¿Pasó algo? -preguntó, algo preocupado.

Suspiré.

Yo:-Después te cuento.

Papá:-Está bien, como quieras. Pero sabés que podés confiar en mí y contarme lo que sea, Sam.

Mi papá es el mejor, definitivamente.

Yo:-Gracias, pá. En serio, cuando nos veamos, voy a contártelo todo.

Papá:-Justamente de eso quería hablarte. Mañana tengo que ir a ver el departamento en Londres, ¿querés venir conmigo?

Yo:-¿A Londres? -pregunté, sorprendida.

Londres se encontraba en el mismo país, pero a cuatrocientos kilómetros de distancia de mi pequeño pueblo. Y hacer un viaje así simplemente para ver un departamento me parecía algo un poco loco, pero creo que necesitaba alejarme de todo y pensar en qué podía hacer para recuperar a Niall.

Papá:-Sí, pensaba en ir allá por unos días, para conocer el lugar, si te parece bien y no tenés nada más que hacer.

Yo:-Me encantaría.

Papá:-¡Buenísimo! Paso a buscarte mañana al mediodía, prepará tus cosas. Perdón por avisarte tan tarde, pero me acaban de confirmar.

Yo:-No te preocupes, voy a estar lista para mañana.

Papá:-Nos vemos mañana, Sam.

Yo:-Un beso -dije, y corté el teléfono.

¿Un inesperado viaje a Londres con papá? Debo admitir que eso me subió un poco el ánimo. Hoy definitivamente fue el día más bipolar de mi vida entera. Pasé de la felicidad a la tristeza y viceversa como si nada un montón de veces. Ahora entendía a qué se referían muchas veces las maestras cuando nombraban los 'cambios de humor repentinos en los adolescentes', los estaba viviendo en carne propia.

Salí de mi habitación, bajé las escaleras, y me encontré con mamá mirando una película en la sala.

Yo:-Mañana voy a ir con papá a Londres.

Mamá abrió los ojos como platos.

Mamá:-¿Qué van a ir a hacer a Londres?

Yo:-Vamos a ir a ver el departamento que papá se va a comprar ahí.

Mamá:-¿Va a comprarse un departamento?

En ese momento, recordé que mamá no sabía nada de la mudanza de papá.

Yo:-Eh... sí. Consiguió un trabajo en Londres, y va a ir a vivir allá.

Mamá:-Ah... -dijo con un tono de decepción, y bajó la mirada.

Creo que a ella tampoco le agrada la idea de que haya vendido la casa.

Yo:-¿Puedo ir?

Mamá:-¿A Londres? No tendrías ni que preguntármelo. Vas con tu padre, por supuesto que podés.

Le sonreí, se me escapó un 'gracias', dejé el teléfono en su lugar y volví a subir las escaleras, mientras mamá se concentraba nuevamente en la televisión.

Al llegar a mi habitación, me dispuse inmediatamente a preparar el bolso para el viaje a Londres. Ropa interior, remeras, jeans, sweaters (por si hace frío), cepillo de dientes, traje de baño (por las dudas), maquillaje, etc. Cuando estaba a punto de cerrar el bolso, vi el buzo de Jack Willis sobre mi cama. Lo tomé, instintivamente, y lo guardé en el bolso. Ahora sí, cerré el cierre y comencé a prepararme para dormir. No sabía por qué, pero quería tener ese buzo cerca de mí.

 


19

Yo:-¡Qué raro que siempre nos dejen solos! -comenté, sarcásticamente-

Niall:-¿Eso te molesta? -preguntó, un poco preocupado-

Yo:-En realidad... no.

Niall sonrió y un gran silencio se apoderó de nuestra conversación.

Niall:-Al final no pude decirte lo que te quería decir, el otro día, en la cafetería. ¿Te acordás? -dijo, rompiendo el silencio-

Yo:-Sí, claro que me acuerdo. ¿Qué era lo que querías decirme?

Niall se levantó de su asiento, que quedaba justo en frente mío, y vino a sentarse a mi lado. El corazón me latía a mil por hora. Me tomó de la mano. Iba a morirme.

Niall:-Me gustás, Sam. Y no quiero esconderlo más. Me gustaste desde el primer día en que te vi, pero nunca me animé a decírtelo. Quizá pienses que soy un cobarde, pero es que estaba muy confundido. Cada vez que algo estaba a punto de pasar entre nosotros, vos te alejabas. Era como si no quisieras saber nada. Entonces, pensaba que si te decía lo que sentía ibas a rechazarme y tenía miedo. Y sé que quizá no sientas lo mismo por mí, pero quiero que me lo digas.

Era lo más tierno que alguien me había dicho en toda mi vida. Me estaba derritiendo por dentro. Lo único que quería hacer era abalanzarme hacia él y besarlo, pero no podía. Él merecía saber toda la verdad.

Yo:-Vos también me gustás, Niall.

Sonrió.

Yo:-Pero...

Niall:-¿Hay un pero? -preguntó, interrumpiéndome.

Yo:-Sí, lo hay. Y es algo que necesitás saber.

Ahora lucía preocupado.

Niall:-¿Qué cosa?

Yo:-tomé aire-Nick no es mi primo. Es mi ex novio. Terminó conmigo la semana pasada, mediante una llamada telefónica, diciéndome que estaba viendo a otra chica en Nueva York. En un principio, no sé por qué te dije que era mi primo. Ni siquiera lo pensé. Y realmente lo siento.

Niall:-No, yo lo siento. Siento que me hayas engañado todo este tiempo. Ahora entiendo todo. En realidad, estabas con él. Por eso me evitabas. Gracias por decirme la verdad -comentó, sarcásticamente.

Se levantó de su silla, enojado, y entró a la casa. A través del ventanal que separaba el patio trasero del interior de la casa, pude ver que se dirigía hacia las escaleras y subía al piso de arriba.

Mi estado anímico de ese momento era de una completa bipolaridad. Por un lado, me sentía muy mal conmigo misma, por haber arruinado todo. Por haberle mentido a Niall, y por decirle la verdad justo cuando él me había confesado lo que sentía por mí, de alguna forma, lo rechacé. Pero por otro lado, me sentía completamente tranquila. Como si hubiese llevado un peso todo este tiempo, que ahora desapareció. Creo que esta mezcla de sentimientos fue la causa de que las lágrimas comenzaran a caer por mis mejillas. No lloraba de tristeza, no lloraba de alegría, simplemente lloraba.

Unos minutos más tarde, Emma, Taylor y Cher se asomaron por el ventanal. Al verme llorando, corrieron hacia mí.

Cher:-¿Qué pasó? -preguntó, mientras me abrazaba.

Le devolví el abrazo, y nos quedamos así por unos minutos. Hasta que me separé de ella para poder hablar.

Yo:-No pasó nada.

Emma:-No, claro. Y llorás porque te entró una basurita en el ojo, ¿no? -preguntó, sarcásticamente.

Reí entre llantos.

Yo:-En serio, ni siquiera se por qué lloro.

Taylor:-Pero algo tiene que haber pasado.

Yo:-¿Algo? Muchas cosas.

Les conté a las chicas mi charla con Niall. Me escucharon atentamente, sin interrumpirme ni una sola vez.

Emma:-¡Ay, amiga! -dijo, y vino a abrazarme.

Parecía que hoy todas querían abrazarme. No me gustaba mucho que todas estén pendientes de mí, me sentía enferma, sentía que me tenían lástima. Y odio eso. Aunque hoy definitivamente necesitaba descargarme con alguien, y las chicas son la opción perfecta.

Emma:-No te pongas mal. Mi primo te adora, y se enojó simplemente por el momento. Se le va a pasar, no te preocupes.

Suspiré.

Yo:-Eso espero. Gracias, chicas. Y gracias, Em, por hacer que nos quedemos solos.

Emma se puso nerviosa.

Emma:-¿Qué...? ¿De qué...? ¿De qué estás hablando, Sam?

La miré, seriamente.

Yo:-Ya sé que todo fue idea tuya. Y tengo pruebas: fueron a buscar "una grabadora" y volvieron con las manos vacías. ¿Cómo explicás eso? -dije, metiéndome en mi papel de Sherlock Holmes.

Emma:-Bueno... yo... simplemente no la encontré -dijo Emma, en el papel de la débil víctima del cuestionario.

Yo:-Eso no es suficiente para mí, ¡te declaro culpable! -grité, y Emma comenzó a fingir que lloraba.

Emma:-¡No! ¡Culpable no, por favor! Soy muy joven para pudrirme en prisión -rogaba, con una mano en su frente, dramáticamente.

Yo:-Lo lamento, lo hubieses pensado antes de armar todo esto -dije.

Taylor y Cher reían a carcajadas, y yo y Emma nos unimos a ellas. Era increíble cómo podían hacerme pasar del llanto a la risa en tan poco tiempo.

Yo:-¿Las adoro, saben? -pregunté, cuando pudimos dejar de reírnos.

Cher:-¡Aaaaaaw, nosotras también!

Taylor:-¡Abrazo grupal!

Nos abrazamos, y cuando nos separamos, Alison nos miraba desde el ventanal.

Alison:-¡Qué lindo! ¡Cómo se olvidan de mí!

Corrimos hacia ella y nos unimos las cinco en un abrazo. No puedo pedir mejores amigas que las que tengo, porque no existen.

 

Yo:-Entonces, ¿por qué me dejaron sola con Niall? -les pregunté a las chicas, más tarde, cuando estábamos en la habitación de Emma, comiendo hamburguesas con papas fritas. La mamá de Emma nos había invitado a comer, y habíamos aceptado. Como siempre, comíamos en la habitación de Emma.

Hoy no había ido a nadar, me había "tomado el día". Decidí quedarme con las chicas, aunque necesitaba mucho conectarme con el agua. Hoy había sido un día intenso.

Emma:-Él me lo pidió. Y yo organicé todo un plan para que todos se vayan en ese momento.

Yo:-Claro, simplemente les dijiste que se vayan. "Todo un plan" -repetí, riendo.

Emma:-Bueno, por lo menos los ayudé.

Yo:-Sí, aunque no mucho. Ahora estamos peor que antes.

Taylor:-No te preocupes, las cosas se van a solucionar. Todo va a estar bien.

Cher:-Sí, Niall te adora. Y estoy segura de que se van a arreglar.

Yo:-Eso espero -dije, suspirando-. Pero bueno, no quiero aburrirlas más con mis problemas. ¿Qué hicieron mientras fueron a "buscar la grabadora"?

Cher:-Exactamente lo que estamos haciendo ahora. Pero con Pringles en vez de hamburguesas.

Taylor:-Sí, y en cuanto nos terminamos el paquete, bajamos.

Reí. Son raras, pero son mis amigas.

Miré seriamente a Alison. Ella no había estado con las chicas.

Alison:-¿Qué pasa? ¿Por qué me miran así? -preguntó, sonrojándose.

Emma:-Lo sabés muy bien, Ali. ¿Dónde estuviste vos mientras nosotras comíamos Pringles?

Alison parecía un tomate.

Alison:-Yo estuve... con Zayn -dijo, casi susurrando.

Yo:-¿Haciendo qué? -pregunté, mientras Sherlock Holmes volvía a mí.

Alison:-Nada, chicas. Ya saben... cosas.

Las cuatro abrimos la boca, sorprendidas.

Alison:-¡NO ESA CLASE DE COSAS! -gritó-. No sean mal pensadas.

Todas reímos.

Alison:-Ya saben, cosas... besos... cosas.

Al unísono, las cuatro gritamos ¡Wuuuuh! Y Alison estaba completamente roja.

Seguimos hablando y comiendo por una hora más, cuando mi mamá vino a buscarme. Me despedí de las chicas y salí de la casa de Emma, dispuesta a volver a casa con mamá, que me esperaba en la puerta.

18

Yo: ¡¿Qué?! -pregunté, entre la sorpresa y las lágrimas que comenzaban a brotar por mis ojos-

Nick: Sí... esperaba que no te lo tomaras a mal, y que pudieramos seguir siendo amigos.

Yo: ¿Amigos? -dije, muy enojada- ¿A vos te parece que podemos seguir siendo amigos después de haberme engañado? No quiero volver a verte nunca más, Nick.

Corté el teléfono, y me largué a llorar en mi cama. No lloraba de tristeza, porque no estaba triste. Hacía tiempo ya que Nick no me importaba tanto como antes. Lloraba de frustración. De decepción. Siempre pensé que Nick era una muy buena persona, en la que yo podía confiar plenamente, y la cual nunca me iba a traicionar. Me controlé todo el verano, para no hacer nada que no debería hacer con Niall por Nick. Y ahora me entero de que me estuvo engañando todo este tiempo. Me sentía ingenua y estúpida. Me había traicionado la persona que yo nunca pensé que me traicionaría.

Lloré, lloré, y seguí llorando por más de dos horas. Nunca pensé que lloraría tanto por un chico del que ni siquiera estoy enamorada.

Golpearon mi puerta. Me sobresalté.

Yo: ¿Quién es? -pregunté, tratando de calmarme-

Mamá: Soy yo, Sam. La cena ya está lista.

Yo: Ok, enseguida bajo.

Escuché los pasos que se alejaban y bajaban las escaleras. Agradecí que ella no me había visto en ese estado. Se habría preocupado mucho por mí. Aunque en algún momento tendría que enterarse de que no salgo más con Nick.

Antes de bajar las escaleras, fuí al baño y me lave la cara. Mis ojos eran muy sensibles, y apenas caía una lágrima, se enrojecían. Después de haber llorado dos horas seguidas, estaban completamente hinchados y rojos. Parecía que iban a explotar, y mamá se daría cuenta de eso.

No había remedio. Tendría que enfrentarme a la situación y contarle lo que había pasado con Nick. Bajé las escaleras, resignada, y la encontré trayendo la comida a la mesa.

Mamá: Hice tu comida favori... ¡Sam! -exclamó, al mirarme- ¿Estuviste llorando?

Asentí, y sentí cómo las lágrimas comenzaban a caer de nuevo. Odio ser tan sensible.

Mamá: ¿Qué pasó? -preguntó, preocupada, abrazándome-

Le correspondí el abrazo.

Yo: Nick... él... me engañó -confesé, entre lágrimas-.

Mamá: ¿Que te hizo qué? -preguntó, enojada- Voy a matar a ese chico.

Yo: Dejalo mamá, no vale la pena.

Mamá: Pero... no entiendo. Parecía tan bueno.

Yo: Decímelo a mí. Se fue de vacaciones a Nueva York, y yo confiaba plenamente en él, pero... hablamos por teléfono hace un rato y me confesó que había estado con otra chica durante estos días. Así, como si nada. Y el muy caradura me preguntó si podíamos seguir siendo amigos. Le corté el teléfono, no sin antes decirle que no quería volver a verlo -dije, con algo de rencor-.

Mamá: Estuviste muy bien. Y no tenés que estar mal, hija. El amor duele. Y el primer amor duele más aún, pero sos hermosa, y estoy segura de que vas a conocer a alguien que te valore de verdad.

No pude evitar pensar en Niall cuando ella mencionó esas palabras. Era la primera vez que hablaba con mi mamá de un tema así. Y me sentía muy cómoda hablando con ella, como si pudiera contarle todo. Era una linda sensación. Decidí hacerle caso a eso que sentía. Decidí contarle todo lo relacionado a Niall. Y lo hice, mientras cenábamos la riquísima cena que había preparado. Me escucho, muy atenta. Se puso muy orgullosa y feliz al saber que yo no había engañado a Nick aunque había tenido la posibilidad. Hizo que me olvide de todo el dolor que sentía minutos atrás, haciéndome sentir feliz y sin nada que ocultar. Mi mamá me apoyaba. Era el sentimiento más lindo del mundo.

Cuando terminamos de cenar, me despedí de ella y me fui a dormir. Hoy había sido un largo día. Hermoso con Niall en la playa, horrible con Nick en el teléfono. Eso lo resumía todo.

 

Pasó una semana desde la gran noticia que tuve de Nick. Las cosas están yendo bastante bien. Les conté a las chicas lo de Nick, y se preocuparon mucho por mí, pero les expliqué que estaba bien.

Entre Niall y yo no pasó nada nuevo. Creo que está un poco decepcionado por lo que pasó aquel día en la playa. Aunque, a pesar de todo, no me arrepiento de haber corrido la cara cuando iba a besarme. Sé que Nick me engañó, pero no me gustaría pagarle con la misma moneda, si no demostrarle que fuí mejor que él.

Alison se enfrentó a su hermano. Hizo la locura que yo no quería que hiciera. Le dijo todas las cosas que tenía guardadas. Y su hermano, según lo que nos contó ella, quedó perplejo. Su padre defendió a su hermano, pero su madre la defendió a ella. Fue una pelea entre toda la familia que no creo que haya sido buena de presenciar. Pero, finalmente, el padre cedió. Dijo que podría ver a Zayn cuando ella quisiera, siempre y cuando lo lleve un día a la casa para que lo conozcan, para ver cómo era. Lo llevo ayer por la noche. Hoy la voy a ver en la casa de Emma, ya que todos vamos a ir allí para pasar la tarde en la gran piscina que tiene en el patio trasero, y muero por que me cuente cómo le fue.

Taylor y Liam por fin han empezado a salir. No son novios oficialmente, pero en la última semana han salido varias veces. Se ven hermosos juntos.

Todo lo demás sigue igual que siempre. Emma trata de conquistar a Harry con toda su voluntad, aunque yo, personalmente, creo que Harry siente algo por Cher. Pobre Emma. Y pobre Cher. Es una horrible situación para las dos, más aún cuando Cher siente lo mismo por Harry, aunque no lo demuestra ni hace nada al respecto. Pero la tensión entre ellas es muy notoria. Ya no se hablan tanto como antes, y están bastante distanciadas. Es terrible cómo un chico puede arruinar en un par de meses una relación de amistad de muchísimos años. Espero que las cosas vuelvan a la normalidad entre ellas.

En cuanto a Louis, sigue haciendo que todos se descostillen de la risa, siempre feliz, siempre bromeando. Es una de esas personas que pueden levantarte el ánimo en un segundo.

Llegué a la casa de Emma luego del almuerzo, con mi bikini lila, bajo un short de jean blanco y una musculosa turquesa. Toqué el timbre, y un par de minutos después, el ama de llaves estaba invitándome a pasar.

Al entrar a la majestuosa casa de mi amiga, saludé a su madre, quien me indicó que Emma estaba en el jardín. Salí al jardín, y me encontré con Emma, Cher y Taylor tomando sol en las reposeras, mientras que los chicos estaban en la pileta. Las saludé, y les agité la mano a los chicos, en forma de saludo. Me saqué el short y la musculosa, y me senté a tomar sol con ellas.

Yo: ¿Todavía no llegó Ali? -pregunté-.

Pregunta boba, respuesta obvia.

Taylor: No -respondió-. Pero ya debe estar por llegar.

Alison: ¡Hola! -exclamó, parándose frente a nosotras-.

Cher: Hablando de Roma...

Alison: ¿Así que hablaban de mí? -preguntó, mientras nos saludaba-

Emma: Simplemente nos preguntábamos porqué no habías llegado todavía -explicó-.

Alison: Perdonen por la demora, me levanté un poco tarde hoy.

Se sentó a mi lado, en una reposera.

Yo: Bueno, no más explicaciones. ¡Contanos TODO!

Alison se acomodó en su reposera, y tosió, poniéndose seria. Me preocupé un poco.

Alison: ¡Fué genial! -exclamó, soriendo-

Todas gritamos de alegría.

Alison: Mis padres fueron muy amables con Zayn, y aunque mi hermano actuó algo indiferente al principio, luego le cayó muy bien. Y ahora van a dejarme salir con él cada vez que quiera. Soy feliz.

Taylor: No sabés cuánto me alegro por vos.

Cher: Sí, yo también.

Emma: Te dije que el día llegaría.

Alison: Lo sé. ¡Y me siento tan contenta de que por fin haya llegado! -dijo, con una enorme sonrisa en su cara.

Yo también sonreí. Mi amiga estaba feliz, y por consecuencia yo también lo estaba.

Louis: ¡Vengan al agua! -gritó, desde la pileta-

Nos miramos entre nosotras, y decidimos ir. No queríamos que nos vuelvan a tirar como hicieron en el mar.

 

Pasamos una hermosa tarde jugando en la pileta. Cuando era la hora de merendar, todos salimos. El ama de llaves nos trajo panecillos y jugo de frutas. Delicioso.

Emma: Cher, Tay, ¿me acompañan arriba a buscar la grabadora? Quiero poner algo de música.

Cher: Claro.

Se levantó, y Taylor también lo hizo. Entraron a la casa.

Zayn: Linda, tengo algo para darte -dijo, hablándole a Alison-. Está en mi habitación. Vení, acompañame a buscarlo.

Tomó a Alison de la mano, y entraron a la casa, quedando en el patio sólo Niall, Harry, Louis y yo.

Harry: Voy a ir a buscar mis CDs, si van a traer la grabadora -dijo, antes de entrar en la casa-.

Louis: Sí, y yo... tengo que ir al baño.

Louis también entró. Miré a Niall, que me sonreía. Ahora entendía. Todo era un plan para dejarnos solos. Emma seguramente sería la que pensó todo esto. Amo a mi amiga.

 

 

17

Llegué a mi casa, y miré la hora: eran las cinco de la tarde. ¡Tenía que ir al club! ¡Lo había olvidado por completo!

Subí corriendo a mi habitación, tomé el bolso, que ya había quedado preparado desde el día anterior, y salí de mi casa, después de haberle gritado a mi mamá un "adiós". Por suerte, creo que ella no notó que llevaba puesto un buzo de Jack Willis de unos tres o cuatro talles más grandes que el mío.

Corrí las siete cuadras que separaban mi casa del club para poder llegar a tiempo, y lo logré. Estaba exausta, pero me tranquilicé un poco en el vestuario. Me cambié, y fui directamente a la pileta.

Era la primera vez después de varias semanas que iba a nadar sola. Desde que el verano comenzó, siempre vine acompañada. Ya sea por Niall, la mayoría de las veces, o por mi papá, ayer. Se sentía... raro. Creo que ya me había acostumbrado a salir del agua y verlo allí sentado, con su hermosa sonrisa. Y no estoy hablando precisamente de mi papá.

 

La hora en la pileta me ayudó a relajarme un poco. Necesitaba hablar con Nick. Necesitaba decirle todo lo que tenía para decirle. Si llegaba a pasar algo con Niall después, eso era algo secundario, pero yo quería decirle la verdad a Nick. Me sentía muy mal ocultándole algo, él siempre fue muy sincero conmigo.

Me cambié en el vestuario, y volví a casa, esta vez, con el buzo guardado en el bolso, por las dudas. Lo único que quería hacer era intentar comunicarme con Nick.

Cuando llegué a casa, mamá estaba en la cocina, preparando la cena. La saludé y subí a mi habitación, no sin antes tomar el teléfono.

Me senté en la cama, dispuesta a marcar el número de Nick, pero el teléfono sonó.

Yo: ¿Hola? -pregunté, atendiendo-

Alison: Hola Sam.

Yo: ¡Ali! ¿Cómo estás?

Se la notaba rara, como si estuviese preocupada por algo.

Alison: No muy bien, por eso te llamo, no sé qué hacer.

Yo: ¿Qué pasó? -pregunté, preocupada-

Alison: Mi hermano... me vio con Zayn.

Me quedé muda. Pobre Alison. Su hermano era demasiado sobreprotector, y no quería imaginarme lo que le había dicho.

Alison: Él... me vió cuando volvíamos de la cafetería, íbamos tomados de la mano, y... se enojó mucho. Se acercó a nosotros, me tomó del brazo, y me sacó de allí. Cuando llegamos a casa, me dijo que estaba castigada, y que suba a mi habitación. Zayn va a pensar que soy una idiota.

Yo: Ali, no pienses así. Zayn te quiere. Nunca va a pensar eso de vos. Y con respecto a tu hermano, tratá de esperar un poco, para que las cosas se calmen, y tratá de hablar con él. En algún momento va a tener que entender que no puede manejarte como él quiere. Pero ahora tenés que esperar.

Alison suspiró del otro lado de la línea. Sonaba... cansada.

Alison: Es que... ya me cansé de esperar. Me cansé de que me traten como a una bebé. No seré una adulta, pero ¿Porqué no pueden dejarme vivir como cualquier adolescente normal? ¿Porqué no me dejan salir con un chico? Simplemente no lo entiendo. Y estoy harta. Voy a hacer algo.

Yo: Ali, pensalo bien. Ahora decís todo esto porque estás enojada, esperá hasta mañana y pensalo bien... lo que sea que tengas pensado hacer.

Alison: ¡Es que no me entendés! Vos tenés dos padres que te apoyan en todo lo que hacés, hasta en tu relación con Nick. Ojalá a mí me pasara eso, pero no. Tengo que tener un padre sobreprotector y un hermano mayor el doble de sobreprotector.

Suspiré. Esto era muy difícil para mí. Trataba de aconsejarla, pero Alison estaba realmente muy enojada. Y no quería que actúe sin pensarlo, para después arrepentirse.

Yo: Ok, lo sé. Quizá no puedo entenderte. Quizá no me pasa lo mismo que a vos. Pero lo que sí se es que nada puede salir bien cuando actuás enojada. Tratá de tranquilizarte, y cuando te calmes, pensá en lo que querés hacer, ¿Ok?

Alison: -bufó- Ok... ok. Voy a hacerlo.

Yo: Así me gusta. Y ahora, tengo que dejarte. Tengo que llamar a Nick.

Alison: ¿A Nick? ¿Porqué tan urgente? Tenés que contarme varias cosas.

Yo: Lo sé. Y te las voy a contar. Pero más tarde, en serio, necesito llamarlo.

Alison: Ok, te dejo. Un beso.

Yo: Chau -corté-.

Ahora sí, decidida, marqué el número de Nick en el teléfono. Sonó... y sonó... hasta que finalmente escuché su voz del otro lado de la línea.

Nick: ¿Hola?

Yo: Hola, Nick. Soy yo, Sam.

Nick: Ah, Sam.

Yo: Sí. Nick... yo... estuve tratando de comunicarme con vos ayer, pero no pude. Y... necesito hablar con vos.

Nick: Te escucho -dijo, desganado-.

Estaba muy extraño. No parecía él. Siempre que hablábamos, me prestaba atención y se interesaba por lo que yo le decía, pero ahora parecía como... si no le importara.

Yo: Me gustaría poder hablar esto personalmente, pero bueno... vos estás en Nueva York y yo, en Inglaterra, así que creo que se complica un poco. El problema es que... quiero que nos tomemos un tiempo -lo dije rápido y con los ojos cerrados, deseando que se lo tome de la mejor manera posible-.

Tardó unos segundos en contestar. Sólo se escuchaba silencio, lo que hacía que me ponga muy nerviosa.

Nick: Está bien -dijo, y no sonó para nada decepcionado. Es más, sonaba aliviado-.

Yo: ¿Está... bien? -pregunté, sorprendida-

No podía creer su reacción. Parecía no haberle afectado en lo más mínimo.

Nick: Sí. Está bien. Pensaba hablar con vos de esto, de todos modos. No creo que esta relación funcione a larga distancia.

Yo: ¿En serio?

Estaba anonadada. Nick me estaba sorprendiendo demasiado.

Nick: Sí. Y... Sam, quiero ser sincero con vos. Yo... estuve viendo a una chica acá en Nueva York. Simplemente quería decírtelo, ahora que nos tomamos un tiempo.

 

16

Niall: Hola -dijo, sonriente, y se sentó a mi lado-.

Ok, esto era demasiado extraño. Supuestamente todos vendrían a la playa, ¿qué hacía acá sólo Niall?

Yo: Hola. ¿Y los demás?

Sonó un poco grosero de mi parte, pero no sabía qué estaba sucediendo.

Niall: Bueno... Zayn salía con Alison, Louis, Liam y Harry prefirieron quedarse jugando a la consola de videojuegos, y Emma dijo que se sentía un poco mal, le avisó a las chicas que no iba a venir, pero cuando te llamó a vos, ya habías salido. Y, ya que habías venido hasta acá, decidí no dejarte sola -sonrió-.

Emma podría haberme llamado al celular, pensé. Pero ya veía su plan macabro: quería que me quede sola con Niall. Y lo consiguió. Pero nada iba a pasar entre nosotros, no hasta que termine con Nick. Odio a las personas que son infieles, y no voy a ser una de ellas.

Yo: Oh.

Niall: Bueno, y... ¿Qué querés hacer? ¿Vamos a nadar?

Miré el mar, y lo dudé por unos segundos. No hacía calor, y algo me decía que el agua estaba helada. Pero no podía no ir a nadar.

Yo: Claro -dije, sonriendo-.

Niall se sacó la camiseta y... ¡Nick, Sam, Nick! No podía resistirlo. Niall me volvía loca.

Me saqué la remera y el short para quedar en traje de baño, y comencé a caminar hacia el mar junto a él.

Estuvimos aproximadamente una hora entera nadando y jugando en el agua. El mar estaba bastante bravo, y más de una hola me había hecho caer sobre Niall, para mi suerte... o mi desgracia. Pero me levantaba rápidamente y hacía como si nada hubiese pasado. Su mirada era de decepción. No quería que piense que no me interesaba, simplemente quería poder terminar con Nick.

Comencé a sentir frío, y parecía que Niall también.

Niall: ¿Tenés frío?

Asentí. Se acercó a mí y me rodeó con su brazo, atrayéndome a él.

Niall: ¿Querés que salgamos?

Volví a asentir. Era mejor no usar palabras, porque en la situación en la que me encontraba, seguramente diría algo estúpido.

Salimos del mar, aún abrazados. Una fuerte brisa se había levantado y la temperatura había disminuído notoriamente, señal de que una tormenta estaba en camino.

Cuando llegamos hasta donde estaban nuestras cosas, me puse el short y la remera, y Niall también se puso la suya. Me senté en la arena, rodeando mis rodillas, tratando de no sentir tanto frío, pero era imposible, estaba helada. ¿Cómo no se me ocurrió traerme un abrigo?

Niall estaba a punto de ponerse su buzo de Jack Willis, pero se detuvo al verme.

Niall: Tomá -dijo, ofreciéndome el buzo-.

Yo: No, Niall. Vas a morirte de frío.

Niall: Vivo en Londres, puedo aguantarlo. Tomá -dijo, insistiendo-.

Me levanté, y tomé el buzo. Me lo puse, y me quedaba prácticamente de vestido.

Niall: ¿Estás mejor ahora?

Yo: Mucho mejor, gracias -sonreí-. Aunque me queda enorme -reí mientras me miraba-.

Niall: Yo creo que te queda lindo. Muy lindo -dijo, sonriendo-.

Me sonrojé. De repente, una gota cayó sobre mi cabeza. Y otra, y otra, y otra más. La lluvia había empezado. De un momento al otro, estaba empapada. Miré a Niall y ambos reímos.

Niall: ¿Me permite este baile? -dijo, extendiendo su mano, con un tono gracioso-.

Yo: Claro que sí, señor -dije, tomando su mano, y reí-.

Comenzamos a bailar bajo la lluvia, pero no era un baile tranquilo o romántico, nada por el estilo. Parecíamos dos locos saltando, corriendo y riendo tomados de las manos.

La lluvia se hacía cada vez más intensa. Luego de un rato, comenzamos a dar vueltas y vueltas tomados de la mano, "bailando".

Hasta que, en una de esas "vueltas", Niall me hizo girar y me acercó a él. Era perfecto hasta en ese estado, debajo de la lluvia torrencial. Sus hermosos ojos celestes estaban enfocados directamente en los míos. Sentí que me derretía por dentro. Se estaba acercando a mí. Iba a besarme. ¡Iba a besarme!

Me alejé repentinamente de él. Otra vez esa mirada de decepción.

Yo: ¿No crees que deberíamos ir a algún lugar para secarnos? Mi mamá me matará si llego así a casa.

Niall: Claro, vamos -dijo, desganado-.

Comenzamos a caminar hacia una cafetería que quedaba cerca de la playa. Entramos, pedimos un par de bebidas y nos sentamos en una de las mesas.

Comenzamos a hablar de las cosas que nos gustaban, como la música o las películas. Era genial hablar con él. Era como si lo conociera de toda la vida.

La lluvia ya estaba cesando, y aunque la estaba pasando muy bien, decidí que era mejor irme. Quería ver si podía comunicarme con Nick, y no podía hacerlo con Niall a mi lado.

Yo: La pasé genial hoy, pero... creo que ya es hora de que me vaya.

Niall: ¡Esperá! Antes de que te vayas, quiero decirte algo.

Oh, oh. Era hora. No había vuelta atrás.

Yo: -suspiré- Está bien, te escucho.

Niall: Sam, yo...

Alison: ¡Sam! -dijo, entrando a la cafetería con Zayn-

¡Salvada por la campana! Pensé. Pero parecía que Niall no pensaba lo mismo, ahí estaba nuevamente esa cara de decepción.

Yo: Ali -dije, sonriendo-. ¿Qué hacen por acá?

Alison: Fuimos a dar una vuelta por la feria en la ciudad, pero cuando se largó a llover todos se fueron, así que decidimos venir a tomar algo. ¿Y ustedes?

Yo: Estábamos en la playa, y cuando comenzó a llover vinimos acá -mentí-.

No iba a contarle la parte en donde bailábamos bajo la lluvia, no delante de Niall y Zayn.

Alison: ¡Qué coincidencia! -dijo, sonriendo-.

Yo: Sí, pero yo estaba por irme.

Niall: Te acompaño.

Yo: No, está bien. Quedate con ellos. Ah, tengo que darte tu buzo.

Niall: No importa, llevalo. Hace frío afuera -sonrió de costado-.

Yo: Ok, gracias -besé su mejilla, saludé a Alison y a Zayn, y salí de allí-.

 

15

Luego de la hora en la piscina, papá me dejó en casa, con la promesa de que me llamaría durante la semana.

Me encanta pasar tiempo con él, porque se que es alguien en quien puedo confiar plenamente y contarle todo, siempre me va a escuchar y aconsejar. Mientras nadaba, pensé mucho en lo que me dijo, y tiene razón. Nick no se merece que lo engañe, pero tampoco merece que esté pensando en otro mientras estoy con él. Tomé una decisión: Lo llamaría, tendría una charla con él y le diría que quiero tomarme un tiempo, por lo menos, hasta que él vuelva de Nueva York. Después veríamos qué sucede.

Traté de llamarlo esa misma noche, luego de comer la deliciosa lasagna que mamá había preparado, pero me atendió el contestador. Y, aunque probé miles de veces, no hubo caso. Decidí dejarle un mensaje de voz, diciéndole que me llamara. Ojalá lo escuche.

Vi una película con mamá a la noche, "Dear John". Una de las pocas películas que me hicieron llorar hasta ahora. Narraba la historia de un soldado y una muchacha, que se conocían en las vacaciones y se enamoraban, y cuando cada uno debía volver a su deber, se comunicaban mediante cartas. No voy a contarles el final, porque es demasiado triste.

Cuando la película terminó, me fui a dormir.


Emma: ¡Sam! ¿Cómo estás? -me dijo, al mediodía del día siguiente, cuando me llamó por teléfono-

Yo: Hola, Em. Bien, ¿y vos?

Emma: Bien, bastante bien. Te llamaba para preguntarte si querías ir a la playa con nosotros.

Me sorprendió bastante su invitación. Hoy no era un día precisamente para ir a la playa. Estaba bastante nublado y parecía que en cualquier momento se largaba a llover.

Yo: ¿A la playa? Pero... ni siquiera hay sol.

Emma: Pero hace mucho calor.

Ok, era una buena escusa.

Yo: Está bien, ¿nos vemos allá?

Emma: Claro, me cambio y voy. Un beso.

Yo: Un beso, chau.

Corté el teléfono y subí a mi cuarto, para prepararme. Sonaba algo extraño, pero iría de todos modos.

Me puse un short color crema y una musculosa rosa, con unas ojotas negras. Me até el pelo en una cola, porque de otra forma no podría resistir el inmenso calor. Preparé un bolso con mi traje de baño y una toalla por si llegábamos a entrar al mar, aunque lo dudaba.

Me despedí de mamá y salí de casa, camino a la playa. Durante el camino, me dispuse a escuchar algo de música desde mi reproductor. Algo de Taylor Swift y Cher Lloyd. Amaba sus canciones.

Cuando "Superhero" de Cher comenzó a sonar, ya había llegado a la playa. Me sorprendí demasiado al ver que no había nadie allí.

Me senté en la arena, y seguí escuchando música.

Estaba escuchando "Sparks Fly" de Taylor, cuando alguien se sentó a mi lado. Me dí media vuelta, y debo admitir que me sorprendió la persona que encontré.

14

Mamá: Te llamó tu papá, dijo que quería hablarte sobre algo importante -dijo, mientras entrábamos a casa, cuando volvimos de la casa de Emma-.

Yo: ¿¡Hablaste con él!? -dije, sorprendida-.

Mis padres no habían vuelto a hablarse desde la separación, hace ya dos años.

Mamá: Bueno, el teléfono sonó y yo atendí. No cruzamos más de dos palabras.

Algo es algo, pensé.

Yo: Ok, lo voy a llamar -dije, mientras tomaba el teléfono y marcaba el número de papá-.

Papá: ¿Hola?

Yo: Hola, pá. Mamá me dijo que llamaste.

Papá: Ah, Sam, hola. Sí, quería hablar con vos.

Yo: Bueno, ¿qué pasa?

Papá: No, no por teléfono. ¿Te parece si te paso a buscar en media hora y vamos a algún lado?

Yo: ¿Estás en el pueblo?

Papá: Estoy cerca.

Yo: Ok. No tengo problema. Te espero.

Papá: En media hora estoy allá. Un beso.

Yo: Un beso, chau.

Ok, algo definitivamente andaba mal. No veía a papá desde hace dos semanas, ¿y ahora está cerca del pueblo? Esto era definitivamente muy extraño.

Mamá: ¿Y? ¿Qué pasó? ¿Porqué tenés esa cara?

En ese momento me dí cuenta de que tenía una cara de confusión muy notoria, y la cambié.

Yo: Eh... nada. Dijo que está cerca del pueblo y que pasa por mi en media hora, para ir a algún lado.

Mamá: Oh, ok -dijo, mientras caminaba hacia la cocina-.

Media hora más tarde, papá estaba afuera, tocando bocina. La puntualidad era una de sus mejores virtudes. Me despedí de mamá, y entré a su auto. Comencé a sentir ese aroma... especial, ese que me había hecho tanta falta en estas dos semanas, aroma a papá. Me senté en el asiento del acompañante, y lo vi. Ahí estaba, con sus ojos verdes, iguales a los mios, y su cabello castaño y alborotado, como siempre.

Papá: Hola, Sam.

Yo: Hola, pa -me acerqué y lo saludé-.

Papá: Bueno, ¿te parece si vamos a tomar un helado al parque?

Yo: Claro.

El auto arrancó, y fuimos hasta el parque. Me compró un helado de vainilla y nos sentamos en uno de los bancos. Esto me hacía recordar muchísimo los viejos tiempos.

Yo: Bueno... acá estamos. ¿Qué es lo que tenías que decirme?

Papá: Sam... yo... vendí la casa.

Yo: ¿¡Que hiciste qué!?

Papá: -suspiró- Sí. Me mudé a un pequeño departamento, en Londres.

Yo: Pero... ¿porqué? No entiendo.

Papá: Me ofrecieron un trabajo en Londres. Como entrenador de uno de los equipos de fútbol más famosos de todo el país. Yo tampoco quería vender la casa, pero eso es lo que yo siempre quise hacer.

Yo: Está... bien. Te entiendo -dije, tratando de sonreír-.

Realmente me hacía feliz que él pudiera hacer lo que le gusta, pero esa casa no era simplemente una casa para mí. Era un lugar lleno de recuerdos de mi infancia. Cuando iba ahí, yo era feliz. Las habitaciones, los aromas, todo me hacía recordar a cuando era pequeña. Era una hermosa sensación. Y ahora, solamente podría recordarlo en mi mente.

Papá: Gracias, Sam. Yo sé que te encantaba ir a la antigua casa, y estoy muy feliz de que me entiendas -se acercó a mí y me abrazó. Yo le devolví el abrazo-.

Yo: Ahora me muero por conocer ese departamento en Londres.

Papá: Con respecto a eso... recién me lo dan al final del verano. Tuve que vender la casa antes, para poder comprarlo. Un departamento en el centro de Londres no es nada barato. Por ahora, me voy a quedar en la casa de un amigo. Pero, nos vamos a seguir viendo. Voy a pasarte a buscar todas las veces que quieras, y podemos ir a varios lugares.

Yo: -sonreí- Por supuesto.

Papá: ¿Y cómo vas con la natación? Me imagino que seguís yendo.

Yo: Sí. Voy todos los días. No lo dejaría por nada.

Papá: ¿Hoy vas a ir?

Yo: Sí, supongo que sí.

Papá: ¿Te puedo acompañar?

Yo: Me encantaría -sonreí-.

Mi celular sonó en el bolsillo de mi pantalón. Lo tomé y atendí la llamada.

Yo: ¿Hola?

Niall: Sam, soy yo.

Yo: Hola, Niall.

Niall: Quería preguntarte si ibas a ir a la pileta, tenía ganas de acompañarte.

Yo: Sí, pero... me va a acompañar mi papá. ¿No te enojás?

Niall: No, está bien. No te preocupes. Nos vemos después, entonces.

Yo: Dale. Un beso.

Corté el teléfono y miré a mi papá, que me miraba con cara de picardía.

Papá: ¿Vos no salías con un chico llamado Nick?

Yo: Sí, seguimos saliendo.

Papá: ¿Y quién es Niall?

Yo: Es... un amigo. Es el primo de Emma, mi amiga, que vino desde Londres a pasar las vacaciones acá. Nick se fué la semana pasada a Nueva York, a visitar a su mamá, y no vuelve hasta el final del verano.

Papá: Oh, ya entiendo. Nick se fue, Niall vino y... ahora te gusta él.

Yo: ¿Qué? No, para nada. Es mi amigo, nada más.

Papá me miró, seriamente.

Yo: ¿Se me nota mucho, no?

Papá: -rió- No lo sé. Yo me doy cuenta, quizá porque te conozco demasiado bien. Te brillan los ojos cuando hablás de él.

Yo: -miré hacia el suelo, avergonzada- Pero... no va a pasar nada entre nosotros. Yo estoy con Nick, y el no se merece que lo engañe.

Papá: Es difícil mantener una relación a la distancia, Sam. Todo el mundo lo sabe. Estoy seguro de que Nick también. Si vos sentís que tenés que estar con Niall, hacelo. Nick te va a entender, van a poder seguir siendo amigos.

Me acerqué a él, y lo abracé.

Yo: Gracias, papá.

Amaba a mi papá. Es la persona que más me entiende en este mundo. Siempre me escucha y me aconseja. Nunca hubiese podido tener esta conversación con mi mamá, porque me habría prejuzgado y criticado. Él era diferente.

Cuando terminé mi helado, nos subimos a su auto y fuimos hasta el club. Mientras nadaba, pensé en todo lo que mi papá me había dicho. Él tenía razón. Y... ¿qué tal si Nick no me estaba siendo fiel? Nunca había pensado en eso. Muchas cosas cambiarían si eso pasara.

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Sepan perdonarme porque no subí por MUCHO tiempo y porque el capítulo es MUY corto, pero últimamente no tengo NADA de tiempo, y estoy escribiendo otras dos novelas más! Ojalá que les guste el capítulo, y gracias por todos sus hermosos comentarios, me hacen muy feliz! :)

 

13

Durante el resto de la noche no sucedió ningún otro hecho importante. Seguimos hablando y haciendo bromas, hasta aproximadamente las seis de la mañana. A esa hora, los chicos volvieron a su habitación y nos acostamos a dormir. Y, aunque estaba muy cansada, no logré dormirme tan fácilmente. No podía dejar de pensar en lo que había pasado en el patio con Niall. Ese abrazo había significado un mundo para mí. Esos pocos minutos en los que nos quedamos mirándonos a los ojos fueron muy especiales. Y no podía sacárlo de mi mente.


Dí mil vueltas, hasta que por fin logré dormirme.


Me desperté escuchando el sonido de mi celular, que anunciaba un nuevo mensaje. Abrí pesadamente los ojos y lo tomé. Miré la hora: eran las doce. Todas seguían durmiendo. Era un mensaje de Nick.


"¿Cómo estás? Te extraño. Y te quiero. Nick."


Le respondí.


"Todo muy bien por acá, ¿cómo estás vos? Yo también. Sam."


Envié el mensaje, aunque no me sentía muy segura de lo que había escrito en él. Lo quería, eso era un hecho. Pero... ¿Lo extrañaba? No lo sé. Y me duele pensar así.


Intenté volver a dormirme, pero me fué imposible. Me quede acostada, mirando el techo, por aproximadamente media hora, hasta que decidí ir al baño, para ganar algo de tiempo hasta que las chicas se despertaran.


Cuando salí de la habitación, ví a Niall salir de la suya. Genial, siempre tenía que encontrarme con él.


Yo: Buenos días.

Niall: Buenas tardes -rió-. Todos siguen durmiendo, ¿Qué hacés despierta?

Yo: Me desperté porque sonó mi celular y ahora no me puedo volver a dormir. ¿Y vos?

Niall: En realidad, no pude dormir bien en toda la noche. Es que... estuve pensando en...

Jake -hermano de Emma, llegando rápidamente hacia donde estábamos-: ¡Niall! Te estaba buscando, ¡Me acaban de traer la nueva consola de videojuegos! ¡Tenés que venir a probarla conmigo! -tomó a Niall del brazo y comenzó a llevarlo hacia las escaleras-

Niall: ¡Pará, Jake!


Pero Jake no hacía caso, estaba tan emocionado por probar la nueva consola, que nisiquiera escuchaba a Niall. Antes de que desaparezcan por las escaleras, Niall me miró, y me hizo un gesto con la mano que tenía libre, que interpreté como que quería hablar conmigo luego.


Me dirigí hacia donde iba desde un principio: el baño. Me lavé la cara, y me quedé un rato mirándome al espejo, ¿porqué Niall querría hablar conmigo? ¿Qué sería eso en lo que se quedó pensando? ¿Tendría que ver conmigo? Quizá, después de todo, debería agradecerle a Jake por habérselo llevado. No sé que hubiese pasado si me hubiera dicho que no pudo dormir porque estuvo pensando en lo que pasó. ¿Qué le diría? No lo sé. Gracias, Jake.


Volví a la habitación, y me encontré con que las chicas ya se habían despertado. Les conté lo que había pasado unos segundos atrás en el pasillo, y todas coincidieron con que se trataba de que había estado pensando en mí. Por un lado, me puse muy feliz, porque, aunque no quiera admitirlo, Niall me gusta. Pero... por otro lado, me sentía un poco incómoda, ¿qué iba a hacer cuando él me lo dijera?


Unos minutos después, bajamos a almorzar. Pude notar que Niall me miraba, pero no tuvimos tiempo para hablar, ya que estábamos todos juntos. Luego de almorzar, mi mamá pasó a buscarme por la casa de Emma.


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Sé que es horrible y muy cortito, pero es lo mejor que pude hacer! No ando con mucha inspiración :S

 

 

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Like yo misma.

Nombre: Agustina.

Edad: 13.

Apodos: Agus.

Cumple: 7 de mayo.

País: Argentina.

Ciudad: Buenos Aires.

Familia: Papá, mamá y hermana.

Cómo soy: No puedo definirme a mí misma, pero sé que estoy un poco loca y que definitivamente no soy normal. Y también sé que escribir es una de las cosas que más amo.

Música: Taylor Swift, One Direction, Demi Lovato, Miley Cyrus, Avril Lavigne, Cher Lloyd, Jonas Brothers, Selena Gomez.

Películas: Muchas, entre ellas: Crepúsculo, Luna Nueva, Eclipse y Amanecer.

Libros: Millones. Sobre todo, los de Cathy Hopkins.

Flor: No tengo una favorita, me gustan todas.

Colores: Lila y verde manzana.

Estación del año: Verano.

Frases: La vida es muy corta así que tomate el tiempo de apreciarla.

Comida Favorita: Pizza y hamburguesas.

Dulces Favoritos: Chocolates, caramelos.

Bebidas favoritas: Jugo de naranja.

Fruta Favorita: Sin dudas, frutilla.

Sabor de helado favorito: Chocolate relleno.

Hobbies: Danza árabe.

Odio: A las novias de mis ídolos que son malas con las fans.

Sueños: Poder ir a un concierto de Taylor Swift y conocerla. Lo mismo con los chicos de One Direction. Y viajar por todo el mundo.

Life is too short, so take the time and appreciate.


Appreciate, Nick Jonas.



Love is unpredictable and it's frustrating and it's tragic, but it's beautiful.


Taylor Swift.

 


Dreamers, you see everything in color while the world is gettin' darker.


Love is on it's way, Jonas Brothers.

 

 

 

Life makes love look hard.

 

Ours, Taylor Swift.

 

 

 

Now that you can't have me, you suddenly want me.

 

Taken, One Direction.

 

 

 

You can take everything I have, you can break everything I am, like I'm made of glass, like I'm made of paper. Go on and try to tear me down, I will be rising from the ground like a skycraper.

 

Skyscraper, Demi Lovato.

 

 

 

I'm beautiful, no matter what they say. Words can't bring me down.

 

Beautiful, Christina Aguilera.

 

 

 

I feel like I'm on top of the world with ur love.

 

Cher Lloyd.

Taylor Swift

Taylor Swift

One Direction

One Direction

Niall Horan

Niall Horan

Harry Styles

Harry Styles

Liam Payne

Liam Payne

Louis Tomlinson

Louis Tomlinson

Zayn Malik

Zayn Malik

Miley Cyrus

Miley Cyrus

Demi Lovato

Demi Lovato

Avril Lavigne

Avril Lavigne

Cher Lloyd

Cher Lloyd

Mi vida

Mi vida